fbpx
Conéctate con nosotros

Opinión

¿Si queremos menos inequidad no deberíamos empezar asumiendo dónde estamos?.

Publicado

En

Comienza un nuevo año, por unos días los problemas se acallan o tratamos de dejarlos a un lado un ratito, nos volcamos a rodearnos de afectos, a abrazar a los que están y recordar a los que se fueron, damos rienda suelta a las alegrías reprimidas y abonamos las esperanzas de que lo que se inicia sea al menos un poquito mejor.
Es un tiempo en donde por un ratito nos acercamos a lo que debería ser lo normal y no lo extraordinario. No hablo de la mirada cursi, edulcorante y mentirosamente fantasiosa de todos en paz y armonía y sin problemas, no, me refiero al impasse que nos damos en la guerra cotidiana del sobrevivir para reencontrarnos, volver a ser sociales, familieros, amigueros, solidarios, humanos, poniendo una pizca de felicidad para cargar el tanque y seguir.

Hecha esta intro les cuento que hoy quería escribir de otra cosa, pero no pude evitar al leer el mensaje dominical de monseñor Lozano cambiar de idea. Es que el arzobispo local retransmite palabras del Papa Francisco y ellas me recordaron algo que hace tiempo tenía ganas de expresar. 

¿Por qué es tan controversial el Papa y hoy la derecha conservadora lo detesta y ataca mientras antes lo veneraba siendo Jorge Bergoglio?. ¿Por qué en su momento Néstor y Cristina estaban enfrentados y despreciaban al entonces arzobispo de Buenos Aires?. ¿Por qué las iglesias sanjuaninas y la Universidad Católica local no tienen murales gigantes del Papa y lo referencian más asiduamente?. ¿Por qué siendo Cristina presidenta a Macri y a Clarín Bergoglio les caía bien?. ¿Por qué Uñac y Fernández ni siquiera lo nombran incluso para Navidad?. ¿Por qué siendo argentino y ocupando el impensable sitial del Santo Padre hay una masa de quienes se dicen ser católicos que lo odian poniendo a Juan Pablo II como contracara?. ¿Por qué siendo Macri presidente pasó a ser Francisco mala palabra y Clarín se volvió en su contra?. ¿Por qué lo silencian hoy como ayer?. ¿Por qué siempre el poder político de turno y el poder real lo acallan?. ¿Qué es lo que tiene este hombre que tanto empeño ponen en ignorarlo y que tanto malestar les provoca?.

Debo aclarar, es más que necesario, que no se trata de justificarlo, dar una acalorada defensa de su postura doctrinaria o ponerlo en el sitial de alguien impoluto o perfecto. No es esa la intención, es simplemente contestar la pregunta base: ¿por qué Francisco molesta tanto a los que están arriba estando él mismo tan arriba?

Guste o no hay un tema en el que siempre dijo exactamente lo mismo y donde siempre puso el dedo en la llaga: la pobreza y la extrema desigualdad social.

Por ejemplo, siendo en 2009 Cristina presidenta, Clarín, La Nación, Infobae potenciaban el mensaje de Bergoglio en la festividad de San Cayetano (antes de ser Papa) denunciando las “situaciones de pobreza escandalosa”. No cabe dudas que Bergoglio era visto por CFK como un opositor y tratado como tal. Lo mismo pasó con Néstor quien incluso lo llamó “jefe de la oposición”.
Macri y los conservadores golpeadores de pechos hipócritas en las misas de los domingos lo adoraban y lo ponían de estandarte.

Luego, el mismo Macri se preguntó y puso en su  libro “por qué la Iglesia agitó el tema del hambre” y que Francisco se puso del lado de la oposición.
El ahora Papa tan venerado en su momento pasó a ser comunista, peronista, populista, izquierdista y por supuesto anti católico. Todo el arco de lo más rancio y anti cualquier cosa que beneficie a las mayorías salió a cruzarlo: Carrió, Bullrich, Vidal y por lo bajo toda la curia de derecha, incluida la sanjuanina que no es precisamente allegada a los pobres y que se siente tan bien con los sectores más pudientes.
Así los kirchneristas y macristas en el poder expresaron lo mismo de Bergoglio: es el jefe de la oposición.
Hoy el presidente ni lo nombra más allá de un discurso de ocasión, pasó de ser alguien a quien hay que visitar en campaña a un mensajero que hay que mostrar poco y acallar lo más posible. Desde el gobierno nacional, en consonancia con los anteriores, no se hace mención a la pobreza escandalosa en la que estamos, al aumento de la desigualdad social y la enorme concentración de riquezas que la pandemia ayudó a extremar. 

A los oficialismos, incluido el gobierno local, no les gusta escuchar nada que estimen pueda ensombrecer el supuesto paraíso que gobiernan, no hay tolerancia para asumir la realidad que les parece “fea” y todos construyen un relato que plantea un escenario digno de un cuento de hadas.

Se equivocan de una manera estrepitosa, todos por igual desde que tengo uso de razón, les falta sin excepción, coraje y valentía para asumir sin eufemismos la realidad: Sí, Argentina y San Juan son un país y una provincia desigual, con un mayoría absoluta en situación de pobreza, con gente que pasa hambre, donde es casi imposible conseguir trabajo y se negrea de una manera bestial.
Que bajemos un par de puntos de pobreza no puede ser visto como un “avance” y que en San Juan estemos por debajo de la media nacional no es ningún logro del cual jactarse en estas circunstancia donde entre el 65 y 70% de los argentinos son técnicamente pobres.

Para generar esperanzas a futuro y cohesionar la sociedad tras un ideal no se puede repetir eternamente ese discurso de caras sonrientes y mundo feliz del oficialismo y el gesto de esto se cae mañana y el mundo se acaba culpa del gobierno por parte de la oposición.

Que los conservadores, la derecha, los macristas y compañía tapen la pobreza es lógico, quieren eternizar la desigualdad y por eso mostrarán siempre la belleza de la vida de los ricos, que es a quienes ellos representan. Te dirán que ser pobre es porque uno quiere o por vago y ser rico es porque uno lo merece. Eso es anti humanismo militante y para nada algo cristiano.

A quienes no se les puede perdonar intentar tapar el sol con el dedo es a todos lo que se dicen peronistas, del campo nacional y popular, de izquierdas o progresistas. Enorme favor le hacen a la derecha tratando de tapar lo que todos vemos, es mi bronca y seguramente la de muchos.
Para transformar la realidad primero hay que reconocerla, el diagnóstico debe ser certero si queremos curar la enfermedad.
¿Si realmente queremos una sociedad con menos inequidad no debemos empezar por asumir sin vueltas en dónde de verdad estamos?

Creo que si se es claro ante el pueblo, se dice sin palabras raras lo que se quiere y se actúa reconociendo lo que está mal – no solo como frase hecha sino definiendo y dando números –  la ciudadanía tendrá una mejor consideración, marcará un diferencial y le quitará discurso a la oposición. Si buscan cosas positivas para el marketing son esas, no las sonrisas macdonelizadas. Bueno, claro está si es que de verdad les importa ser consecuentes con la postura ideológica y no sólo se busca estar en un cargo enfrascados en internas de espaldas al pueblo. 

Llegado a este punto considero que corresponde cerrar con palabras del Papa y quedará claro en ellas por qué molesta tanto:

“Así como el mandamiento de ‘no matar’ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’. Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la Bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. (…) Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres, pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. (…) Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz”.


Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Ahora San Juan

Opinión

Cuál es el límite del pragmatismo de Cristina.

Publicado

En

Extracto de nota de Alfredo Zaiat – publicada 7/8/2022

¿Hasta dónde se ampliará el pragmatismo de la conductora del kirchnerismo? El objetivo político no está explicitado, pero se encuentra a cielo abierto para quien quiera observarlo. La crisis política del Frente de Todos estaba lanzada a una dinámica que arrastraba hacia el abismo al gobierno de Alberto Fernández.
 El paquete ofrecido por Massa, que incluye el combo de medidas económicas con elenco propio de colaboradores, constituye la apuesta pragmática de CFK que tiene los siguientes objetivos:

  1. Aspirar a que el mandato del gobierno del Frente de Todos culmine en fecha, instancia que sectores de la derecha política quieren evitar.
  2. En caso de tranquilizar las principales variables económicas y cambiarias, mantener ciertas chances electorales en los comicios presidenciales.
  3. Y si la recomposición política y económica no alcanza para triunfar en las presidenciales, al menos contribuir a preservar espacios de poder en el Congreso y en varias provincias, en especial en la de Buenos Aires.

Si se necesitara otra prueba del pragmatismo de Cristina Fernández de Kirchner en la actual etapa política, resulta bastante elocuente la publicitada designación –aunque todavía no oficializada y puesta en duda- de Gabriel Rubinstein en el cargo de secretario de Programación Económica, que actúa como viceministro de Economía. ¿Hasta dónde intentará Sergio Massa poner a prueba el aval del kirchnerismo?

Se ha difundido que los funcionarios elegidos y las primeras medidasanunciadas han sido conversados previamente entre el nuevo ministro de Economía y la vicepresidenta. Mientras no haya una señal o declaración en sentido contrario se puede deducir que el eventual nombramiento de Rubinstein en ese puesto clave siguió el mismo recorrido de intercambios y siguientes decisiones. Este martes se conocerá finalmente quién ocupará ese cargo.

A esta altura, los archivos de declaraciones públicas y alianzas políticas de los protagonistas se han convertido en una herramienta que alimenta el desconcierto generalizado. Como se dice, nadie resiste uno. En el caso de Rubinstein, más que sus tuits en una red cuya principal característica es el desborde de odios, sus artículos periodísticos sirven para indagar acerca de cuáles son las principales ideas económicas –también políticas- expresadas por quien, en la tradicional distribución de poder al interior del área económica, fue inicialmente presentado como el candidato a ocupar un lugar relevante. Decisión que ahora está en stand by.

¿Qué piensa Rubinstein de CFK?

A fines de 2020, Rubinstein, habitual columnista de El Cronista, escribió “Cristina y Alberto reniegan del primer Néstor: qué pena”. La reivindicación de este período se explica en que durante esos años acompañó al entonces ministro de Economía Roberto Lavagna como su representante en el Banco Central entre 2002 y 2005, vínculo personal que se mantuvo en estos años. Hoy Lavagna (padre) es uno de los hombres de consulta privilegiado de Sergio Massa. Lavagna mantiene la obsesión de reivindicar esos años de recuperación como exclusivo mérito propio.

Los principales conceptos de ese artículo colaboran en la tarea de conocercuál es la filosofía de quien se publicita como candidato a mano derecha del nuevo ministro de Economía:

  • “En esos años (2002-2005) la economía funcionó muy bien en base a un dólar alto y único; no había controles de precios, la inflación promedió poco más de 7 por ciento anual y se logró un alto superávit fiscal primario (cercano al 4 por ciento del PIB). ¿Reniegan ahora de todo ello? Porque en lugar de avanzar hacia allí, CFK y Alberto Fernández van en dirección contraria”.
  • “En la misma dirección contraria (a contramano como diría Zaiat) que nos llevó a la desastrosa economía del período 2011-2015, donde el superávit de 4 puntos se trocó en déficit de 4 puntos (hay que ser realmente bien malo para lograr semejante debacle). Lapso en el cual también se evaporaron del BCRA 40.000 millones de dólares de reservas netas”.
  • “En el ‘primer momento kirchnerista’, entre 2003 y 2005, la economía estaba pujante y básicamente equilibrada. Necesitaba pocos retoques ‘macro’ (por ejemplo, empezar a descongelar tarifas y empezar a pagar deuda reestructurada que no nos iba a requerir muchos recursos). A fin de 2015, en cambio, la economía ‘cristinista’ estaba patas para arriba, completamente desequilibrada”.
  • “Macri fracasó en su intento de encauzar las cosas, y se mandó algunas macanas importantes, entre ellas, endeudarse imprudentemente, y más significativamente, dejar de lado la necesidad de aliarse políticamente con el peronismo moderado para realizar los cambios y ajustes que la realidad requería (soberbia de tinte marcospeñista)”.
  • “¡Pero ahora CFK intenta reivindicar su gobierno! Claro, los salarios aumentaron, es cierto: un 12 por ciento en términos reales entre 2007 y 2015 (pico en 2013), pero justamente, a costa de grandes desequilibrios por todos lados”.
  • “Y justamente pasó lo que la teoría dice que debe pasar. Por eso cuando CFK escribe que Argentina es el país donde se acaban las teorías económicas, debe leerse justamente lo contrario. La teoría explica que cuando las políticas son muy desequilibrantes, finalmente logros aislados (como la suba del salario real) finalmente no se sostienen y se malogran”.
  • “Si la apuesta volviera a ser dejar atrasar tarifas y dólar para que suban los salarios, es que la temeridad de CFK no tiene límites, y que obviamente, la capacidad que exhibe para escribir cartas no la tiene para reflexionar sobre todas las macanas que se mandó”.
  • “Y vuelvo al principio: todo indica que Cristina reniega del ‘primer kirchnerismo’ (el único exitoso), quizás porque piense que Néstor era (sólo en materia económica claro está), un ‘pelele’ de Roberto Lavagna, y va ahora por la continuidad de su muy fracasado modelo 2011-2015”.

Kirchnerismo y antikirchnerismo

¿Hasta dónde se ampliará el pragmatismo de la conductora del kirchnerismo? ¿La candidatura de Rubinstein a un puesto clave del área económica es una provocación al esfuerzo de ampliación de fronteras políticas ofrecida por el kirchnerismo? ¿Lavagna, a través de Massa y la postulación de uno de sus economistas de confianza, continúa alimentando su resentimiento antikirchnerista?

Desde hace bastante ha quedado expuesta una sociedad dividida entre kirchneristas y antikirchneristas, pero que esa grieta persista pese a la actual crisis en grupos y personas influyentes en el Frente de Todos resulta descabellado y se convierte en un potente factor de perturbación para la gestión de gobierno.

El objetivo político perseguido por CFK no está explicitado, pero se encuentra a cielo abierto para quien quiera observarlo. La crisis política del Frente de Todos estaba lanzada a una dinámica que arrastraba hacia el abismo al gobierno de Alberto Fernández. Esas treinta horas sin una persona a cargo del Ministerio de Economía, en un marco de ruptura en la relación entre el Presidente y la vicepresidenta, puso en una situación sin retorno al Gobierno. La designación de Silvina Batakis logró frenar la crisis política, no así la financiera.

La violenta corrida cambiaria acompañada de pérdidas diarias de reservas en el Banco Central, en las semanas posteriores al desembarco de Batakis en el Palacio de Hacienda, mantuvo al Gobierno al borde del abismo. Es decir, ante la posibilidad de no culminar el mandato en diciembre de 2023 en caso de una espiralización de las cotizaciones de los dólares bursátiles y paralelo, que han empezado a tener una mayor incidencia en la traslación a precios, ya no por un incremento de costos (depreciación del tipo de cambio oficial) sino por la conducta de cobertura ante el riesgo de una fortísima devaluación.

Tres objetivos políticos

En este escenario crítico, con riesgo de descontrol cambiario, desborde de la tasa de inflación y colapso político, el paquete ofrecido por Massa, que incluye el combo de medidas económicas con elenco propio de colaboradores, constituye la apuesta pragmática de CFK que tiene los siguientes objetivos:

  1. Aspirar a que el mandato del gobierno del Frente de Todos culmine en fecha, instancia que sectores de la derecha política quieren evitar con la ambición de que está vez sea un gobierno peronista en democracia el que abandone la Casa Rosada antes de tiempo. Este deseo contiene el sueño húmedo de borrar de ese modo a CFK del escenario político, además de alentar la persecución judicial sobre ella.
  2. En caso de tranquilizar las principales variables económicas y cambiarias, con la consiguiente reducción de la inflación y mejora del poder adquisitivo de los sectores populares, mantener ciertas chances electorales en los comicios presidenciales, con Massa sacando la sortija en la calesita de candidatos para el 2023.
  3. Y si la recomposición política y económica no alcanza para triunfar en las presidenciales, al menos contribuir a preservar espacios de poder en el Congreso y en varias provincias, en especial en la de Buenos Aires.

La anécdota Redrado-Kunkel contada por Néstor Kirchner

En estos días de cierta confusión en la militancia kirchnerista y una cuota elevada de resignación entre funcionarios cercanos a Alberto Fernández, con el desembarco de Sergio Massa en Economía como si fuera el comienzo de un nuevo gobierno, ha empezado a circular en círculos de decisión del Frente de Todos el relato de Néstor Kirchner sobre las razones que tuvo para elegir a Martín Redrado como presidente del Banco Central.

Esta anécdota se resignifica en términos políticos para el actual momento. En la única presentación televisiva de Néstor Kirchner cuando ya no era presidente de la Nación, en el programa 678 de Canal 7 Televisión Pública, el 24 de enero de 2010, explicó la presencia de Martín Redrado al frente del Banco Central durante cinco años y medio.

La declaración textual de Kirchner en el estudio de televisión fue: “Me dicen por qué Redrado estuvo en el gobierno. Hay que hablar con la verdad y tiene una explicación política. (Alfonso) Prat Gay antes de renunciar me viene a ver y me dice que quiere poner dos directores, si no renuncia. Le doy la mano, muchas gracias por todo, le agradezco los servicios prestados, y le acepté la renuncia. En ese momento nosotros estábamos renegociando la deuda externa privada, teníamos que hacer una quita de 70 mil millones de dólares. Orlando (se refiere a Barone, uno de los columnistas del programa), ¿yo iba a poner a Kunkel (Carlos) como presidente del Banco Central? Tenemos que hablar con sinceridad. Es decir, teníamos que tratar, con claridad, de generar algún tipo de señales que pudiera consolidar la quita de deuda más importante que tuvo la Argentina. Por eso fue Redrado”.

“Aceptado por el establishment”, comentó Sandra Russo, otra columnista del programa.

– “Absolutamente -continuó Kirchner-. Hay que desdramatizar. Pasado el tiempo, pasados cinco años, es lógico, puede parecer absolutamente inexplicable, pero en ese momento histórico teníamos que ir paso a paso. Lo importante era no castrar el proceso”.

En el actual momento histórico, siguiendo con esa lógica de razonamiento político de Néstor Kirchner, ¿CFK pensará lo mismo en su vínculo con Massa, o respecto al equipo económico conformado por Massa, o en la evaluación de las primeras medidas anunciadas por Massa?

Vila, Manzano y Filiberti, dueños de Edenor, los primeros ganadores

En esta misma línea de análisis, el domingo anterior en esta columna se plantearon los diferentes vínculos e intereses que existen dentro del Frente de Todos con las fracciones del poder económico. Identificarlos del modo que lo hace el documento de Cifra-CTA y Flacso es relevante para observar la tendencia de la política económica.

Aquí se mencionó la relación de Massa, entre otros, con los empresarios Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, dueños de Edenor. Los dos primeros estuvieron en el acto de jura como ministro de Economía en el Museo del Bicentenario.

El sistema de reducción de subsidios a las tarifas de luz, gas y agua informado por Massa en su primera conferencia de prensa incluyó una condición adicional, que implicará la ampliación del universo poblacional que empezará a recibir boletas con tarifas plenas.

Una reacción a esta medida se reflejó en la cotización bursátil de Edenor, la mayor distribuidora de electricidad del país en términos de cantidad de clientes y electricidad vendida: del martes 26 de julio, cuando la versión de Massa ministro de Economía era dominante, hasta el cierre del viernes último, cuando ya se difundió el esquema de quita de subsidios a las tarifas, la acción subió de 75,90 a 101,30 pesos, un aumento de 33,5 por ciento. En este mismo período, el índice de acciones líderes MerVal subió 7,4 por ciento, alza influenciada fundamentalmente por la participación de Edenor en este panel de compañías.

/Página12


Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Ahora San Juan.

Continuar leyendo

Opinión

Peregrinos de San Cayetano, suplicamos.

Publicado

En

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo (Argentina) y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM)

Los Santos son amigos de Jesús y de nosotros, su pueblo. Tienen la misión de rezar por lo que nos hace falta, acercar nuestras peticiones al corazón del Buen Pastor.

El ejemplo de su vida entregada nos estimula para crecer en fidelidad a la Palabra de Dios. Son como los faros en la noche que nos muestran el camino seguro para llegar al puerto que deseamos.

San Cayetano es uno de los Santos más conocidos, y del cual se han multiplicado capillas y centros de culto en diversos lugares del país.

Cada 7 de agosto en el Santuario Mayor del barrio de Liniers en Buenos Aires se elabora un lema para ayudar en la oración a los peregrinos. El de este año comienza reconociendo la cercanía del Santo: “Gracias, San Cayetano, por acompañarnos”. Expresa confianza y, a la vez, da testimonio de la experiencia de tenerlo como compañero de camino. Acompañar es algo muy especial. Implica hacer caminos juntos, pero no reemplaza la marcha que cada uno debe realizar. Tampoco mira nuestra vida desde afuera, como si fuera un director técnico.

Con esta experiencia nos animamos a pedir lo que necesitamos, no sólo para cada uno, sino para la familia, el barrio, la patria. “Ayudanos a cuidarnos como hermanos”, finaliza el lema. Cuidar ante la agresión, ante las injusticias, ante la incomprensión. Muchas familias viven a la intemperie, tienen viviendas sumamente precarias. Comen salteado y pasan hambre. Hace falta cuidar del hambre y la miseria que dejan secuelas irreparables.

Encontramos cada vez más gente con la vida rota en mil pedazos, como cuando se rompe el vidrio de un auto. La tarea de recomponer parece imposible y nos puede ganar el desaliento. Por eso pedimos con insistencia, “ayudanos a cuidarnos como hermanos”, que no dejemos crecer la indiferencia ante el sufrimiento.

Continuar leyendo

Opinión

No más vacilaciones.

Publicado

En

Una estrategia combinada de los agroexportadores y la burguesía sojera, el capital especulativo, la derecha política, los medios hegemónicos y el partido judicial ha puesto contra las cuerdas al gobierno nacional.

Tras el anuncio de un default de la deuda en pesos sólo concebido para generar pánico, lanzaron –como lo había hecho en enero de 2014 durante el gobierno de Cristina– una corrida cambiaria, con un alza incontrolada del dólar blue.

Al mismo tiempo, los grandes productores de soja restringen sus ventas, con el objeto de forzar una devaluación y una baja de las retenciones, que actualmente son del 33%. El volumen de ventas es uno de los más bajos de los últimos 20 años y hasta menor al 2008, durante el lock-out de las patronales agropecuarias contra la Resolución 125, y hay en los silobolsas entre 28 y 29 millones de toneladas, que a precio de exportación representan cerca de 14.000 millones de dólares. También existe un menor volumen de liquidación de divisas por parte de las empresas exportadoras. El alza incontenible de los precios, unido a la escalada del dólar ilegal, es parte de la misma estrategia.

Simultáneamente, en forma sincronizada, se alzan voces que reclaman el juicio político del Presidente, la asamblea legislativa o el adelantamiento de las elecciones, a la vez que continúa la persecución política-judicial contra Cristina Fernández de Kirchner con el propósito de lograr su condena mediante un proceso amañado, sin pruebas, a través de jueces designados por Macri –sin acuerdo del Senado– que ocupan ilegalmente sus cargos (Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi). Se trata de un nuevo capítulo de la estrategia del lawfare que llevó a la prisión y proscripción de Lula en Brasil y de Correa en Ecuador. Al mismo tiempo esa misma Cámara Federal sobresee a Mauricio Macri en la causa del espionaje contra los familiares de las víctimas del submarino San Juan, en un fallo en el que insólitamente se reconoce que el mismo existió pero que tenía como finalidad proteger la seguridad del ex mandatario.

Frente a la magnitud de la agresión económica, política y judicial que lo amenaza con su propia caída, el gobierno nacional cede ante las presiones de la burguesía sojera. Mediante una resolución del Banco Central, y a fin de que los productores aceleren la venta de los volúmenes de soja retenidos, se autoriza “que los productores realicen un depósito a la vista en las entidades financieras con retribución diaria variable en función de la evolución del tipo de cambio A3500, conocido como Dólar Link, por hasta el 70% del valor de la venta de granos. Además, por el 30% restante se permitirá la Formación de Activos Externos, al valor del dólar oficial más el impuesto PAIS y las retenciones a cuenta que percibe la AFIP”. Se trata de un beneficio similar al que reciben otros sectores por el incremento de sus exportaciones; pero en el caso del complejo agropecuario se otorga como producto de la extorsión tendiente a forzar una devaluación, por lo que constituye un privilegio injustificado. Por otra parte, independientemente de la aceptación de este beneficio, la Mesa de Enlace y los sectores más concentrados del complejo sojero continuarán su ofensiva contra el gobierno para lograr la devaluación.

Tampoco ha reaccionado el gobierno con decisiones que frenen la escalada de los precios provocada por los oligopolios alimenticios, en su mayor parte agrupados en la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), dirigida por el titular de la Unión Industrial Argentina, el abogado Daniel Funes de Rioja. Ha quedado demostrado el fracaso de los acuerdos con los que se ha pretendido sustituir al necesario control de los precios de los artículos de la canasta familiar.

Un sinnúmero de las conductas descriptas en el Artículo 2° de la Ley de Abastecimiento 26.691 son prácticas habituales de los oligopolios que dominan la industria y comercialización de alimentos, particularmente la elevación artificial o injustificada de los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de los costos, o sus ganancias abusivas. Sin embargo, en ningún caso se han encuadrado dichas conductas en la Ley de Abastecimiento, ni se han aplicado sanciones. El gobierno sólo ha “amenazado” con aplicarla, mientras sigue empeñado en cerrar acuerdos con dichas corporaciones, que son invariablemente incumplidos.

Ofensiva contra los trabajadores.

No se ha frenado la ofensiva contra las normas y principios del Derecho del Trabajo, y en definitiva contra los derechos sociales reconocidos por la Constitución Nacional, particularmente “la protección contra el despido arbitrario” reconocido por el artículo 14 bis, que desde hace mucho tiempo llevan adelante legisladores de la derecha y sectores empresarios, con el infaltable acompañamiento mediático.

Se agitan los mismos argumentos de siempre: que el costo laboral argentino es excesivo, que la existencia de la indemnización por despido arbitrario desalienta la contratación, que los convenios colectivos vigentes deben ser sustituidos por otros más flexibles y que el régimen legal del trabajo pertenece a otra etapa del capitalismo. Se trata de convencer a la sociedad, y a los propios trabajadores, de que el despido es un hecho natural, casi fisiológico de la sociedad capitalista, y que debe ser aceptado sin resistencia alguna, a los fines de poder dar empleo a los que no lo tienen.

Es innegable que la realidad de las relaciones capitalistas muestra desde hace más de tres décadas una modificación sustancial de las relaciones de trabajo. Se generalizan nuevos modos de organización, el trabajo descentralizado y en equipo en las grandes empresas, además de un crecimiento acelerado del teletrabajo en casi todas las actividades.

Tales transformaciones crean a la vez un escenario de creciente precariedad laboral, una difícil inserción de los jóvenes y una mayor explotación. El trabajo en negro asciende al 40% del total de la población activa, se generalizan los contratos temporarios y la exigencia de inscribirse como monotributistas como condición para obtener un empleo.

No es lo mismo que los trabajadores tengan derecho efectivo a un puesto de trabajo estable, por tiempo indeterminado, a una realidad en la que la mayoría de los trabajadores se hallan precarizados en diversas formas: no registrados o en negro, pasantes, contratos de colaboración, etc. No es lo mismo trabajar 14 horas diarias que hacerlo durante 6 ó 35 semanales. Porque la reducción del tiempo de trabajo no sólo garantiza la salud física y psíquica de los trabajadores, sino que crea las posibilidades de destinar parte del tiempo libre al estudio, la formación y la participación social y política.

Observamos que la propia Organización Internacional del Trabajo refleja una cierta adaptación a las nuevas condiciones de precarización del empleo.

En el 2017, la OIT exhortaba a los países a que se hicieran cargo de orientar las políticas para responder a “la innovación tecnológica, los cambios en la organización del trabajo y la producción, la globalización, el cambio climático, el entorno normativo y los cambios demográficos y migratorios”. Reiteraba por entonces la tarea de gobernar para intervenir y dirigir las transformaciones de las plataformas digitales de empleo, partiendo del hecho de que la invisibilidad del empleador debilita aun más la posición de los sindicatos, y la necesidad de que estos buscaran nuevas formas de proteger los derechos de los trabajadores insertos en la economía digital. También se exhortaba a los Estados a llevar a cabo políticas públicas y planificación orientada a lograr una desaceleración controlada de los procesos de robotización y automatización como estrategias para dar tiempo de insertar a las personas en las nuevas dinámicas de trabajo.

En 2019, al celebrarse 100 años de la creación de la OIT, se habla de “condiciones mínimas” y del respeto a determinados “derechos elementales de las personas”, ignorando el papel de los sindicatos. Se plantea formar a las personas para adaptarse a las contingencias del mercado, negando toda forma de planificación y políticas públicas.

Cuando desde algunos sectores se expresa que el pleno empleo ya no existe, que su recuperación es imposible, y que –por lo tanto– sólo es posible luchar por el salario básico universal y la economía popular, se está afirmando en realidad la eternidad del capitalismo como formación económico-social, con su incapacidad de crear empleo suficiente para el conjunto de la población activa.

Sin lugar a dudas, los sectores de nuestro pueblo que se hallan en la indigencia, los precarizados que se hallan excluidos de los beneficios de quienes son reconocidos como asalariados, los que trabajan en cooperativas y otros emprendimientos de la llamada economía popular deben percibir un salario o ingreso básico universal o complementario –no importa su nombre–, sin que ello signifique la pérdida de los beneficios que se les reconozca actualmente.

Pero esta lucha no puede ni debe sustituir sino integrarse a la que sostienen importantes sectores del movimiento obrero, nucleados tanto en la CGT como en la CTA: un aumento general de salarios, jubilaciones y pensiones por decreto, estableciendo una suma fija que se incorpore definitivamente a las retribuciones, mejorando la situación de quienes perciben ingresos que no cubren siquiera una canasta de pobreza; y la reducción de la jornada de trabajo sin reducción salarial, una de las condiciones necesarias para que sean creados nuevos puestos de trabajo.

Se trata en ambos casos de urgencias que no pueden esperar; pero tanto en el movimiento sindical como entre los movimientos sociales existe la tendencia a luchar aisladamente por sus respectivas reivindicaciones, como si no fuera necesario coordinar y unificar las luchas, que son igualmente legítimas.

La función productiva del Estado.

En el contexto de la internacionalización de la economía de mercado, la clase dominante ha reformulado la estructura y los fines del Estado. El keynesianismo suponía un cierto control del Estado sobre las variables económicas. El neoliberalismo no suprime el poder del Estado, sino que lo transforma en un instrumento más flexible para sus intereses, fortaleciendo y perfeccionando la maquinaria represiva (justicia penal y fuerzas de seguridad).

La articulación mafiosa empresario-judicial-mediática exige la aplicación de las recetas ortodoxas de la teología neoliberal: devaluación, la libertad de importaciones, la reducción o la eliminación de las retenciones a las exportaciones agropecuarias y mineras.

Frente a la fuerte ofensiva del poder económico y sus agentes políticos, se impone que el Estado cumpla un rol fundamental en la economía. No sólo una función de control –que en la actualidad se revela ineficaz o inexistente– sino en la producción de bienes y servicios, principalmente en los sectores fundamentales de la economía.

¿O pensamos que el desarrollo económico sólo será producto de las inversiones extranjeras y del gran capital nacional?

¿Podría imaginarse siquiera que Astilleros Río Santiago seguiría existiendo si hubiera sido privatizado?

Y ante el despliegue impune del poder económico y político de Paolo Rocca, ¿es justo que el grupo Techint siga multiplicando sus ganancias sin que siquiera se plantee la necesidad de que el Estado recree una empresa siderúrgica como la que fuera liquidada y adquirida a precio vil por dicho grupo durante la ola privatizadora y destructiva del menemismo?

¿Podemos hablar de cambiar nuestra “matriz productiva” y realizar un nuevo proceso de sustitución de importaciones sin un papel relevante del Estado?

El hecho de que estos temas no sean planteados seriamente, implica una visión peligrosamente superficial del capitalismo actual, en el que la especulación y la inestabilidad financiera son parte fundamental de su funcionamiento. En el capitalismo actual no hay disociación alguna entre “capitalistas productivos” y “capitalistas rentistas”; las finanzas son un componente permanente del sistema.

Es por ello que plantearse la posibilidad de un “capitalismo productivo” sin que el Estado cumpla un rol de dirección del proceso económico constituye una fantasía. Para ello es necesaria la recreación de la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes, la recuperación de los puertos, del Río Paraná (la llamada “hidrovía”) y la renacionalización de los servicios públicos que aún siguen en manos de corporaciones.

No sólo se trata de superar las vacilaciones y las debilidades del gobierno nacional; se trata de reconstruir el Estado, que fue reducido a su mínima expresión de acuerdo a los objetivos de la clase dominante a partir de la dictadura y fundamentalmente a partir de los ’90.

Un Estado que ni siquiera ha recuperado su capacidad de controlar los precios no está en condiciones de reducir sustancialmente la inflación. La inflación continúa irrefrenable, no proviene de la guerra en Europa ni de la emisión monetaria sino fundamentalmente de la manipulación concertada de los precios por parte del gran capital.

Es importante destacar que el gobierno de Bolivia, sin sujetarse a las recetas neoliberales, además de haber nacionalizado los hidrocarburos y demás fuentes de energía, mantiene un tipo de cambio fijo respecto al dólar, que desde hace años equivale a 6,95 bolivianos. El Estado mantiene una política de subsidios sobre la energía, particularmente la nafta, a fin de evitar que la población deba pagar más por la misma, y deniega los certificados de exportación de aquellos productos por los que la población paga precios que no se consideran razonables. De esta forma se fuerza a que haya un aumento de oferta y bajen los precios en el país. De esta forma, muy lejos de los consejos de los teólogos del neoliberalismo, estas políticas han logrado que Bolivia registre un índice de precios al consumidor menor al 1% y un índice de inflación del 0,39% durante el primer trimestre del 2022 [2].

/ElCoheteALaLuna.

Continuar leyendo

Continuar leyendo